RESUMEN

 

INFORME NACIONAL SOBRE LA

GESTION DEL AGUA EN EL PERU [1] 

Características Generales 
El Perú es un país marcado por la presencia de la Cordillera de los Andes, que divide al territorio en tres grandes áreas:  
§          Costa.- Al oeste de la cordillera, entre ésta y el Océano Pacífico, de clima desértico (50mm de precipitación promedio anual). Los principales núcleos urbanos se encuentran en ella.
 
§          Sierra.- Entre los piedemontes occidental y oriental de los andes, de clima variable, entre  templado en las partes bajas hasta gélido polar en las partes altas, variando desde 300 mm/año en el sur a 900 en el norte. Un 70% de su área se ubica por encima de los 3000msnm, contando con ciudades pequeñas y medianas. Registra una fuerte estacionalidad en el régimen hídrico, con un período de lluvias intensas entre diciembre y marzo.
 
§          Selva.- Al oriente de los Andes, desde los 2000msnm hasta la llanura amazónica, de clima tropical y muy poco ocupada.
 
 
Cuencas Hidrográficas
 
La Cordillera de los Andes define tres vertientes:
 
§          Pacífico, hacia el oeste de la cordillera, con 53 cuencas hidrográficas, la mayoría estacionales, salvo los ríos Zarumilla, Chira y Tumbes, al norte del país.
 
§          Atlántico, con 44 cuencas tributarias del Amazonas y que ocupa la mayor parte del territorio nacional.
 
§          Lago Titicaca, con 9 cuencas que descargan sus aguas en el Lago Titicaca.
 
La disponibilidad de agua de cada una de estas cuencas es muy diferenciada. Mientras la cuenca del Pacífico aporta menos del 1% del total, la del Atlántico proporciona el 99% restante. La cuenca del Titicaca representa un porcentaje insignificante de la disponibilidad, con un 0.02%.
 

PERÚ: DISPONIBILIDAD DE AGUA

Vertiente

Aguas Superficiales

Volumen (Hm3)

(%)

Pacífico

36,660

0.96

Atlántico

3,769,135

98.86

Titicaca

6,970

0.02

Total

3,812,765

99.84

Fuente: MINAG-INRENA-PNUD-DDSMS
 
Como se aprecia, casi la disponibilidad hídrica proviene de la vertiente del Atlántico. En la costa y en la sierra los ríos son de régimen temporal e irregulares, con  corto período de disponibilidad de agua (diciembre a abril)  y prolongado período de estiaje (mayo a noviembre).
 
de loPara regularizar las descargas s ríos de la costa e incrementar la oferta  para atender la demanda creciente, desde 1950 se han construido embalses de agua superficial, con una  capacidad anual de almacenamiento igual a 2,845 MMC. La disponibilidad  de reservas explotables de agua subterránea ha sido estimada en 2,739.3 MMC, mientras que el volumen explotado de éstas, mayoritariamente en la Vertiente del Pacífico, es de 1,508 MMC por año. 
 

Uso de los Recursos Hídricos
 
El 85.7% del agua destinada al uso consuntivo es absorbida por las actividades agrícolas, seguida por el consumo de la población (6.7%) y la industria (6.1%). Tanto la minería como la ganadería consumen porcentajes pequeños respecto al total. Sin embargo, la distribución regional de estas actividades significa que el consumo de la minería y la ganadería pueden comprometer una parte importante de la disponibilidad en las zonas altoandinas y selva, respectivamente[2]. Esto también se observa en los casos del uso para consumo de la población y la industria, concentrados en la Costa y la zona de Lima Metropolitana.
 

USO CONSUNTIVO DEL AGUA A NIVEL NACIONAL

Vertiente

Uso Consuntivo (Hm3)

Total (Hm3)

Población

Pecuario

Agrícola

Industrial

Minero

Pacífico

1,018

28

14,200

1,103

152

16,501

Atlántico

229

41

1,996

49

53

2,367

Titicaca

18

10

71

3

2

104

Total

1,264

79

16,267

1,155

207

18,972

Fuente: MINAG-INRENA-PNUD-DDSMS


  La desigual distribución del uso agrícola (principal rubro consuntivo) también se observa a nivel de las regiones. Pese a que la mayor disponibilidad de agua se da en la Selva, el consumo en la Costa registra los volúmenes más altos de consumo, llegando a representar una porcentaje importante de la disponibilidad..

 

PANORAMA DEL USO CONSUNTIVO AGRÍCOLA

Vertiente

Disponibilidad 1./

(Hm3)

Consumo

(Hm3)

Superficie Irrigada (hectáreas)

Pacífico

36,660

14,200

716,749

Atlántico

3,769,135

1,996

345,289

Titicaca

6,970

71

34,227

Total

3,812,765

16,267

1,096,265

1./ Sólo aguas superficiales
 
El uso no consuntivo, por su parte, está representado por el agua utilizada para la generación de energía en centrales hidroeléctricas. De los 11,139 Hm3 utilizados, el 61.8% se toma de la vertiente del Atlántico, seguido de un  38.1% en la del Pacífico y sólo un  0.1% en la del Titicaca.
 
 
Problemática Actual
 
El monitoreo de la disponibilidad y calidad del recurso hídrico está seriamente limitado por la escasez de recursos de las instituciones encargadas. Hacia el mes de febrero de 1999 se reportó que el SENAMHI  sólo tenía 688 estaciones meteorológicas plenamente operativas (139 estaciones hidrométricas y 549  climatológicas y meteorológicas). La mayoría de instalaciones hidrométricas están instaladas en unas pocas cuencas de la vertiente del Pacifico.
 
Los problemas relacionados con los recursos hídricos en el Perú están relacionados a factores naturales y a la intervención del hombre. Dentro de los primeros se deben mencionar los huaycos e inundaciones que generalmente se registran entre enero y marzo, es decir, la temporada de lluvias. La anormalidad climática de mayor impacto en el Perú  es  el "Fenómeno  El Niño”, ocasionado por la presencia de la corriente cálida de El Niño en nuestro litoral, cuyos efectos considerables en las características del clima y en los ecosistemas, particularmente en el Ecuador y el Perú. El Niño 1997-98  produjo pérdidas en el Perú del orden de US $ 3,500 millones, que representan el 4.5 % del PBI de 1997.
 
También debe mencionarse la marcada estacionalidad, que condiciona seriamente el desarrollo de actividades económicas como la agricultura, cuya vulnerabilidad frente a fenómenos climáticos es muy grande al depender en gran medida de las tierras bajo secano.
 
Sin embargo, gradualmente se observa que los mayores problemas vienen siendo generados por actividad humana. En este sentido, la mayoría de los ríos del  país están contaminados por el vertimiento incontrolado de elementos y sustancias nocivas, proveniente de las descargas de usos minero-metalúrgico, poblacional, industrial, agrícola y de la explotación de hidrocarburos. Algo similar se observa en las zonas del litoral cercanas a las grandes ciudades, especialmente Lima.
 

Los principales problemas de este tipo son:
 
§          Presencia de residuos tóxicos por uso excesivo e inadecuado de agroquímicos
§          Contaminación por descarga de aguas servidas sin tratamiento
§          Contaminación minera y petrolera por evacuación de residuos (relaves) y subproductos líquidos
§          Grave conflicto de intereses entre sectores usuarios
 
moEn el caso específico del consu consuntivo agrícola, se observan además algunos problemas particulares:
 
§          Tarifas y recaudación inadecuadas para  mantener la infraestructura
§          Salinización y mal drenaje
§          Baja eficiencia del riego y  tecnificación
§          Patrón de cultivos inadecuado
 
 
Marco Legal
 
La gestión de los recursos hídricos en el Perú está normada por la Ley General de Aguas DL N° 17752 (1969), que  establece que la administración del agua esta a cargo del Sector Agricultura sin participación de los otros sectores de usuarios, ni mucho menos de los agentes relacionados directa o indirectamente con el proceso. Menos del 10 % de usuarios tienen  derechos de agua formalmente asignados, por lo que en la práctica el agua es asignada por la autoridad en base a los padrones que manejan las organizaciones de usuarios, consolidándose prácticas altamente ineficientes en el uso del agua (distribución inequitativa, otorgamiento de cuotas por encima de la capacidad de la cuenca, etc.).
 
La tarifa de agua de uso agrario se aprueba anualmente conjuntamente entre las autoridades y las organizaciones de usuarios. Esta tarifa normalmente  no cubre los gastos operacionales, lo que ha originado un grave deterioro de la infraestructura hidráulica y una  deficiente distribución y control de las dotaciones asignadas. Por otro lado, los usuarios normalmente no efectúan este pago, amparándose periódicamente en amnistías o condonaciones otorgadas por las autoridades. Ello origina una gran debilidad de las organizaciones de usuarios.
 
Los usos no agrarios pagan una tarifa que equivale a un porcentaje de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT), donde el monto mayor corresponde al uso industrial y minero y el más bajo al poblacional. La mayor parte de los ingresos por usos no agrarios se destina a las actividades de regulación de los recursos agua y al Programa Nacional de Manejo de Cuencas Hidrográficas y Conservación de Suelos (PRONAMACHCS), orientado a las actividades conservacionistas de la parte alta de las cuencas. Existen fuertes conflictos por el uso del agua por la escasez de ésta.
 
La política hídrica debe ser  consistentes con los objetivos de desarrollo del país. Se recomienda que se sustenten en  los  principios de:
 
              i.       Participación prioritaria del sector privado en el manejo y uso de los recursos hídricos a nivel nacional; y,
            ii.       Rol normativo y supervisor del Estado, que asegure la sustentabilidad del recurso hídrico y el desarrollo económico y social del país, promoviendo la ejecución de la infraestructura que por su importancia no pueda ser desarrollada exclusivamente por el sector privado.
 
La estrategia debe considerar la gestión de la oferta (actividades requeridas para  desarrollar nuevas fuentes de abastecimiento) y de la demanda (mecanismos diseñados para promover niveles de uso y formas eficientes para el uso del agua), así como consideraciones ambientales.

 

Pagina Principal


[1] Elaborado en base al documento "Informe Nacional sobre la Gestión del Agua en el Perú", preparado por los señores Carlos Emanuel y Jorge Escurra, para el Proyecto World Water Vision, en Enero 2000.

[2] Dada la gran disponibilidad de agua en la Selva, el consumo ganadero no genera una presión excesiva sobre el recurso. No ocurre lo mismo en las zonas altoandinas, donde el consumo minero (y la contaminación que genera) perjudica seriamente a las poblaciones locales.