ATACAMA
1. Introducción
Atacama, división administrativa de Chile, conocida también
como Región III. Está formada por las provincias de Chañaral,
Copiapó y Huasco, y limita al norte con la región de Antofagasta,
al sur con la de Coquimbo, al oeste con el océano Pacífico y al
este con Argentina.
2. Geografía
Física
Las unidades de relieve (compartidas con la región vecina norteña
de Antofagasta) se disponen de norte a sur, de tal modo que entre la costa y
los Andes forman una sucesión de sierras y depresiones o llanuras. De
oeste a este se encuentran la franja costera, fundamentalmente rectilínea
y cuyos únicos accidentes son las bahías de Copiapó e Inglesa,
las puntas del Morro y de Pájaros, y la isla de Chañaral. A continuación
se alza la cordillera de la Costa y, después, se extiende el desierto
de Atacama, una amplia fosa tectónica situada a una altitud comprendida
entre los 2.500 y 3.500 m, colmatada por sedimentos salinos, los salares
de Pedernales, la Isla y Maricenga, las estribaciones meridionales de la cordillera
de Domeyko, la cordillera de Oliva y, finalmente, los Andes. La cordillera andina
alcanza aquí alguna de sus máximas elevaciones, destacando el
volcán Ojos del Salado (6.893 m) y el cerro de El Toro (6.380 m).
Cumbres
volcánicas en el desierto de Atacama
Dos cumbres
nevadas andinas surgen al fondo de la imagen, en la que en primer plano se extiende
el desierto de Atacama, una de las áreas geográficas más
emblemáticas del norte de Chile y de la región a la que da nombre.
Debido a su altitud, unos 610 m, las temperaturas predominantes son relativamente
frescas, pues alcanzan un promedio de 18 °C. La vegetación es, como se
puede apreciar, muy escasa.
El clima es desértico o semidesértico en el norte, mientras hacia
el sur se va produciendo la transición hacia un clima mediterráneo,
con temperaturas menos extremas y con precipitaciones que, aunque escasas, son
algo más elevadas. Los ríos (Salado en el norte, Copiapó
en el centro y Huasco en el sur) no sólo drenan este espacio, sino que
se convierten en auténticos oasis de vida y actividad económica.
Desierto de Atacama,
Chile
El de Atacama es, sin duda, el desierto más árido del mundo (y uno de los más fríos y con menos vegetación), con un promedio anual inferior a los 5 mm de precipitaciones. Este hecho ha propiciado la existencia de ricos yacimientos de nitrato de sodio y de cobre, lo que ha dado lugar a una floreciente actividad minera. Pero, también, a serias disputas a lo largo del siglo XIX entre Chile, Bolivia y Perú, que no se resolvieron hasta comienzos de la siguiente centuria. En este desierto se pueden contemplar, además, excepcionales paisajes como el de la imagen, así como dunas de transversal, denominadas barjanes, o géiseres.
La vegetación, escasa en el norte (donde la influencia de la corriente fría de Humboldt o de Chile apenas proporciona una niebla, denominada camanchaca, que permite el desarrollo de las especies cactáceas), empieza a tomar en el sur tintes mediterráneos. El Parque nacional Pan de Azúcar, en el límite con la región de Antofagasta, es un ejemplo de la rica fauna marina de la zona, donde se observan leones marinos, nutrias, cormoranes, pingüinos y pelícanos, que se alimentan de la variada ictiofauna que ofrecen las aguas del Pacífico.
3. Economía
La agricultura sólo tiene importancia donde el agua garantiza la supervivencia
de los cultivos, que se centran en los productos hortícolas y frutícolas,
como hortalizas, vid, frutales e incluso cereales. En cuanto a la ganadería,
se cría ganado ovino, caprino y vacuno en las áreas bajas y de
la mitad sur, y llamas y guanacos en las zonas andinas. La pesca es importante.
Cultivos
en Copiapó, Chile
Una de las características más destacadas de la provincia de Copiapó, y de la región de Atacama en su conjunto, es que los cursos fluviales, todos ellos en sentido este-oeste procedentes de la cordillera de los Andes, conforman auténticos oasis en un territorio de acusado clima desértico o semidesértico. En este sentido, la imagen es más que representativa: en primer plano, los cultivos agrícolas y frutícolas en pleno crecimiento dando color al paisaje, tras los que emergen, en segundo plano, cerros y montañas peladas de escasa altitud.
Alfonso Tobar/Latin Focus
La minería constituye el principal recurso de la región, que ha
conocido diferentes alternativas según se sucedía la explotación
de un mineral por otro: en el siglo XVIII fue el oro, encontrado en Copiapó,
y a continuación se descubrió (en 1832) en la cercana población
de Chañarcillo una riquísima mina de plata. A finales del XIX,
ésta fue sustituida por las minas de cobre de Potrerillos. En la actualidad,
se produce hierro (casi dos tercios del total del país) en las minas
de El Algarrobo, Boquerón Chañar, Carmen, Cerro Imán y
Bandurrías; cobre en El Salvador; oro, plata y azufre en Vallenar; y
gas natural en Chañarcillo.
4. Historia
La región fue centro de una cultura precolombina desde unos 3.000 años
a.C., como testimonian los abundantes restos arqueológicos encontrados.
Conquistada por los incas, los españoles se establecieron en la zona
en 1535, conducidos por Diego de Almagro y, posteriormente, Pedro de Valdivia.
En 1851, para transportar la plata se construyó el primer ferrocarril
de Sudamérica, entre Copiapó y el puerto de Caldera.
Sus principales
poblaciones son: la capital Copiapó, Chañaral, Caldera y Vallenar.
Superficie 75.573 km2; población (según estimaciones para
1997), 259.799 habitantes.
Vista
aérea del desierto de Atacama, Chile
La región desértica de Atacama presenta, en general, la forma de depresión árida e inhóspita formada por bolsones colmatados de aluviones andinos y delimitada por la cordillera de la Costa al oeste, la cordillera Domeyko al este y los ríos Loa y Copiapó al norte y sur, respectivamente. Sin embargo, es precisamente en estas últimas áreas donde se hallan espacios como el que aparece en la imagen: valles fluviales que discurren en sentido latitudinal y en cuyas estrechas márgenes se suceden pequeñas parcelas cultivadas a modo de pequeñas teselas de mosaico, rodeados de cumbres no muy elevadas y carentes de vegetación. Al fondo, se adivinan las primeras estribaciones andinas.