RESUMEN

INFORME NACIONAL SOBRE LA
GESTION DEL AGUA EN ARGENTINA [1]

Caracter�sticas Generales

 
La Argentina est� ubicada en el extremo meridional de Am�rica del Sur, con una geograf�a que se caracteriza por:
 
         su extensa fachada atl�ntica, que le da acceso a importantes recursos pesqueros
          grandes masas monta�osas al oeste, con potencial minero
          extensas llanuras en el centro-oriental de clima templado a subtropical, con aptitud para el poblamiento y la actividad agropecuaria
          relieves tabulares al sur, formando valles apropiados para el riego
 
Todo esto constituye un escenario de gran diversidad clim�tica, desde c�lido tropical y subtropical hasta fr�o h�medo patag�nico-fueguino.
 

Vertientes hidrogr�ficas

 
Las caracter�sticas geogr�ficas citadas anteriormente configuran tres vertientes principales:
 
          Atl�ntico, conformada por las cuencas que desembocan en este oc�ano, que incluye las principales cuencas del pa�s, tanto en t�rminos de derrame como de �reas beneficiadas.
 
          Pac�fico, que, no obstante estar ubicada en una estrecha franja entre las cordillera andina y la frontera con Chile, cuenta con r�os de importante caudal.
 
          Endorreicas, constituida por cuencas de las zonas centro y noroeste que no derraman sus aguas en ninguno de los dos oc�anos mencionados, cuyo derrame es mucho menor.
 

ARGENTINA: DISPONIBILIDAD DE AGUA

Vertiente

Derrame
(Hm3)

�rea Aporte
(Km2)

Atl�ntica 1/

770,677

3'722,076

Pac�fica

38,222

33,455

Endorreica 2/

5,866

298,056

Total

814,765

4'053,587

1/ El caudal medio incluye el 100% del caudal del r�o Uruguay y la superficie consignada es el total de la cuenca de aporte. En territorio nacional esta �ltima es 918.00 km2
2/ No incluye arroyos de la Puna.
Fuente: Balance H�drico de la Rep�blica Argentina. INCYTH-UNESCO, 1994.
 
 
Las cuencas con desag�e al Oc�ano Atl�ntico pueden distinguirse en dos clases: (a) las que se extienden en eloeste, centro y sur del pa�s, desde las divisorias de agua de los Andes hasta la costa Atl�ntica; y, (b) la cuenca del R�o de la Plata.
 
Las primeras corresponden a zonas menos h�medas que las de la cuenca del Plata, cuyas precipitaciones no superan los 400 mm al a�o, a excepci�n del sudeste de la Provincia de Buenos Aires y del sector cordillerano de los bosques andino patag�nicos, donde se originan grandes r�os como el Negro y el Santa Cruz. Todos sus r�os nacen en la Cordillera de los Andes y aumentan su caudal con el derretimiento de la nieve; en general, atraviesan gran parte de la zona �rida y semi�rida sin recibir aportes de importancia. Esta zona tiene usos agropecuarios e hidroenerg�ticos.
 
Por su parte, la cuenca del R�o de la Plata destaca claramente en la vertiente atl�ntica del sistema hidrogr�fico argentino, ya que representa el 85% del derrame total. Los principales r�os de la zona argentina de esta cuenca, que es compartida con pa�ses lim�trofes como Brasil, Bolivia, Paraguy y Uruguay, son: Paran�, Uruguay, Paraguay, Bermejo y Pilcomayo. En su �rea reside el 75% de la poblaci�n del Pa�s, ubic�ndose las principales actividades productivas y ciudades del pa�s.
 
Los r�os de esta cuenca son de alimentaci�n pluvial, con precipitaciones distribuidas a lo largo del a�o que oscilan entre 2000 mm al este de la cuenca y 700 mm en su �ngulo noroeste, proporcionando agua para usos agr�cola, pecuario, humano, hidroenerg�tico, industrial, pesquero, recreativo y como receptor de efluentes industriales y dom�sticos. Varios de sus r�os son navegables, destacando el Paran�.
 
Las cuencas de la vertiente del Pac�fico se localizan en la cordillera andino patag�nica en el limite internacional con Chile. A pesar de su reducida superficie relativa, su riqueza h�drica es relevante, alcanzando 1.100 m3/seg., que representa algo menos del 5% del escurrimiento total. La variabilidad espacial de la precipitaci�n (sobre el eje latitudinal) es bastante alta. La poblaci�n asentada en el �rea es escasa, y el principal aprovechamiento de los r�os es el hidroenerg�tico. La presencia de lagos y bosques en estas cuencas constituye, por otra parte, una oportunidad para el aprovechamiento tur�stico, que tiene gran importancia.
 
Las cuencas sin desag�e al oc�ano o endorreicas se encuentran principalmente en el centro y noroeste del Pa�s, as� como en grandes superficies de la meseta patag�nica y llanura pampeana. Se les puede calificar como �reas sin drenaje superficial, ya que se trata de vastas planicies que carecen de cursos colectores de lluvias. Esta zona corresponde a un 30% del territorio nacional, y un 1% de los recursos h�dricos superficiales, lo que significa que, en relaci�n al resto del pa�s, el agua es escasa y su gesti�nadquiere una gran relevancia econ�mica y social, estimulando la construcci�n de obras de aprovechamiento para consumo, riego y producci�n de energ�a.
 
Finalmente, cabe se�alar que en Argentina se hace un uso importante de las aguas subterr�neas, particularmente donde sus caracter�sticas, mayor estabilidad temporal,flexibilidad de uso ymejores condiciones de calidad del agua favorecen su explotaci�n. Un 30 % del agua promedio extra�da en el �mbito nacional para los distintos usos proviene de fuentes subterr�neas. En el caso del riego en las regiones �ridas y semi�ridas, las reservas de agua subterr�nea cumplen un rol esencial al asegurar una regulaci�n plurianual de los recursos y permiten superar periodos de sequ�a, como el registrado en el periodo 1967/1972. Sin embargo, la evaluaci�n de estos recursos en cada una de las principales regiones hidrogeol�gicas es insuficiente, dada la escasez de relevamientos y estudios sobre la potencialidad y calidad de los acu�feros, salvo en algunos oasis de riego que dependen fuertemente de ese recurso, como en Mendoza y San Juan.
 
Uso de los Recursos H�dricos
 
El sector agrario es el que demanda o utiliza la mayor cantidad de agua, ya que absorbe el 79.4% del uso consuntivo total, desagregado en 70.6% para las actividades agr�colas (riego) y 8.8% para las pecuarias. Otros sectores importantes, que representan el consumo poblacional e industrial, registran porcentajes mucho menores.
 
Es importante observar que el agua subterr�nea representa el 30% del abastecimiento para usos consuntivos, siendo especialmente importante para las actividades pecuarias e industriales.
 

USO CONSUNTIVO DEL AGUA A NIVEL NACIONAL

Tipo de Uso

Superficial

Subterr�nea

Total

(%)

Riego

18,000

6,000

24,000

70.6

Ganadero

1,000

2,000

3,000

8.8

Municipal

3,500

1,000

4,500

13.2

Industrial

1,500

1,000

2,500

7.4

Total

24,000

10,000

34,000

100.0

Fuente: BIRF, FAO-AQUASTAT

En lo que se refire al uso agrario de las aguas, el pa�s cuenta con 125 sistemas o zonas de riego, tanto p�blico como privado. Aunque en ciertas zonas el Estado cuenta con un registro de las concesiones y usos del agua, en otras este uso, por ser principalmente privado (por bombeo directo de fuentes superficiales y/o subterr�neas, por ejemplo), generalmente se realiza sin contar con una concesi�n o permiso de uso del agua. Todo ello dficulta el control y el conocimiento exacto de las superficies. 

Se considera que el potencial de tierras aptas para riego es del orden de 6.3 millones de hect�reas, de las cuales solo 2,5 millones pueden ser factibles de habilitar para riego integral.La superficie regada total es del orden de 1,5 millones de hect�reas (73% de �stas en las zonas �ridas y semi�ridas), mientras que la superficie con infraestructura de riego disponible (incluyendo en �sta toda la empadronada) cubre unos 1.8 millones de hect�reas. Si bien esto indicar�a que hay un gran potencial de expansi�n en muchos casos se requieren a�n grandes inversiones para llegar a entregar el agua a las �reas a incorporar.
 
En cuanto al uso poblacional, a fines de 1999 el 84% de la poblaci�n urbana de todo el pa�s est� conectada a sistemas de agua potable por red, mientras que el 54% de esta poblaci�n dispone de servicios de evacuaci�n de excretas por red. El 18 % de la poblaci�n urbana utiliza sistemas individuales para la evacuaci�n de efluentes cloacales, tales como c�mara s�ptica y pozo absorbente; por lo que la poblaci�n urbana que tiene acceso a un sistema cloacal seguro alcanza aproximadamente al 72 %. De todos modos, se sigue registrando una marcada diferencia de cobertura de agua potable y saneamiento entre provincias y entre �reas urbanas y rurales.
 
El uso no consuntivo del agua en Argentina se registra en actividades muy variadas, debi�ndose mencionar el aprovechamiento de los cuerpos de agua (r�os, lagos, etc.), para el desarrollo de deportes acuaticos, actividades recreativas y turismo, especialmente en los embalses de las regiones �ridas y semi�ridasEstos aspectos no han sido objeto de un dimensionamiento econ�mico apropiado por lo que se carece de estad�sticas confiables, no obstante lo cual se prev� que la contribuci�n de estos usos a las econom�as regionales devendr� cada vez m�s significativa y podr� integrar los beneficios econ�micos cuantificables de este tipo de obras
 
Problem�tica Actual
 
Uno de los principales problemas que enfrenta la Argentina para el aprovechamiento sostenible de los recursos h�dricos se refiere a la calidad del agua. Actualmente �ste se encuentra amenazado por la alteraci�n antr�pica del uso del suelo ensu cuenca de aporte. Las pr�cticas agr�colas no conservacionistas, la deforestaci�n, el uso de agroqu�micos y los cambios en el uso del suelo, particularmente la urbanizaci�n, perturban el balance h�drico y las condiciones de calidad de las fuentes.
 
En el interior del pa�s, las grandes industrias y las actividades productivas extensivas son causa de contaminaci�n de fuentes de agua superficiales y subterr�neas. Los altos contenidos naturales de fl�or y de ars�nico, as� como de nitratos originados en residuos urbanos, registrados en las aguas subterr�neas explotadas para el abastecimiento a la poblaci�n, constituyen aut�nticos riesgos para la salud publica. La salinizaci�n de las aguas y de los suelos representa una grave amenaza para la sustentabilidad del sector agropecuario.
 
Estos problemas generan conflictos entre las zonas urbanas e insdustriales y las �reas h�medas con mayor vocaci�n agr�cola.
 
Por otra parte, las enfermedades asociadas al recurso h�drico constituyen grave problema para la salud de la poblaci�n. Estas enfermedades tienen que ver tanto con problemas epidemiol�gicos como con problemas de presencia de elementos t�xicos de origen industrial, minero o natural pero con efectos cancer�genos u otros riesgos para la salud p�blica.
 
El clima es otro factor que debe tomarse en cuenta. La Argentina ha soportado peri�dicamente fen�menos extremos de crecidas y de sequ�as en distintas regiones del Pa�s, que se han intensificado en las �ltimas d�cadas, propiciando fen�menos aluvionales con movimiento de grandes masas de material s�lido.
 
Marco Legal
 
Si bien te�ricamente la entidad encargada de fijar y ejecutar la pol�tica h�drica nacional es la Subsecretar�a de Recursos H�dricos (perteneciente al Ministerio de Infraestructura y Vivienda), en la pr�ctica la autoridad sobre estos recursos es muy fragmentada o difusa.
 
Ello se debe a que en Argentina no existe una legislaci�n nacional de aguas que abarquetodo el �mbito del territorio nacional, por lo que las provincias ten�an un gran poder para definir sus propias pol�ticas sobre agua, promulgando leyes o c�digos de agua queestablec�an, para su jurisdicci�n, las prioridades de uso del agua, clasificaci�n de los usos, r�gimen de concesiones, procedimientos, etc.
 
Las provincias ostentan el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio, cuyas caracter�sticas diversas seg�n los principales intereses y conflictos se expresan en diferentes tipos de legislaci�n. De esta manera, los organismos competentes tienen serias dificultades t�cnicas y operativas que limitan la capacidad de los mismos de instrumentar pol�ticas, desarrollar una gesti�n eficiente y ejercer el poder de polic�a.
 
Se considera que esta legislaci�n es poco flexible para incorporar elementos que permitan determinar con precisi�n el valor econ�mico, social y ambiental del agua. Otro problema, propiciado por la situaci�n mencionada, es que la aplicaci�n y control de la legislaci�n vigente es deficiente, lo que se traduce en un incumplimiento generalizado de las normas.
 
Sin embargo, a partir de la Reforma Constitucional de 1994, que encarga a laNaci�n la responsabilidad de establecer los presupuestos m�nimos de protecci�n ambiental y a las provincias la de elaborar la legilaci�n complementaria, se espera superar gradualmente esta situaci�n. El Congreso Nacional cuenta con algunos proyectos de ley en proceso de tr�mite y consulta sobre ordenamiento ambiental, el sistema nacional de informaci�n ambiental, la clasificaci�n de cursos de agua seg�n usos, est�ndares de calidad ambiental,redde registro de vertidos a cuerpos y cursos de agua, t�tulos de reducci�n de contaminaci�n, etc.
 

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[1] Elaborado en base al documento "Informe sobre la Gesti�n del Agua en la Rep�blica Argentina", preparado por los se�ores Alberto Calcagno, Nora Mendburo y Marcelo Gavi�o Novillo, para el Proyecto World Water Vision, en Enero 2000.